24 enero 2011

A veces creerse el cuento no basta

Desde que me compré mi primera cámara (digital) comenzó a crecer la inquietud por la fotografía... Era típico que la mamá, la abuelita y la tía me decían "mijita qué lindas fotos". Nunca me creí el cuento... Hasta que terminé por "asumirme" y me compré una cámara de verdad. Pensé que esto de la foto era llegar y disparar al objetivo como en el Duck Hunt que jugaba cuando chica. Pero la cosa no era tan así, sentí que estaba haciendo un poco el loco con una cámara tan "grande" y tan pocos conocimientos... Justo cuando estaba con todo este dilema en mi cabeza, descubrí un diplomado de foto digital bien bueno (por los horarios y la duración) en el Arcos y me metí.
A veces uno mira en menos las profesiones de otros, se da mucho en las ligadas al arte / comunicación. La gente ve una obra de arte y son puras manchas, ve una foto y dice "bah, las de mis vacaciones son mejores" o piensan que hacer un afiche es sólo buscar una foto bonita en google y ponerle texto encima.
Cuando comencé a ir a clases me di cuenta de lo poco que sabía de foto y que me dejé caer en lo que critico acá arriba. Fue un largo y fructífero semestre en el que aprendí harto de foto y de los programas de edición. Sí, seré muy seca con el Photoshop, sin embargo, había cosas que ignoraba.
Ahora que ya sé de lo que hablo, me creo un poco más el cuento. Ahora que sé todo el estudio previo para sacar una foto, las veo de una forma diferente...

A pesar de todo, sigue NO gustándome sacarme fotos a mi misma :P